Quizás tuvimos algunos pequeños contactos, pero hemos perdido tanto la comunicación que ya nos siento personas diferentes.
Y yo hablo tanto de auto conocimiento... Quizás ya me conocí del todo, y no hay más.
Festejan mis jugos intestinales este pensamiento.
Qué les pasa? Imbéciles.
Y todavía no sé si dedicarme este escrito a mí, a la vida o a ustedes, o quizás a ellos.
Aquellos que me acompañan todo el tiempo. Me suben, me bajan, me sonríen y me lloran. Wuju, si yo los adoro.
Y de nuevo pienso en los ciclos.
Ay, ciclos, ciclos, ciclos. Que tipos que nos joden la vida. Lo peor es buscarlos, o encontrarlos, no sé.
Pero todo se repite. Se cicla, jó. Y todavía me encuentro buscando el nuestro. Ay, espero que se tarde. O que no lo encuentre.
Y lo peor es que tengo conexiones con mi alma. Pero no me dice nada. Me hace saber que está ahí, me saluda, que mina. Que mina que quizás ni existe, pero que extraño tanto.
Lo peor es que cuando pienso más y tengo mejor analizado el recurso, menos "Big Ideas" tengo.
Que canción que me revuelve mis jugos queridos. Ven?, con esa mi alma me saluda. Loca del orto.
Y lo que menos me gusta de la computadora es que no puedo tachar ni hacer dibujitos por los costados.
Me cansa esto, chau. Es más, me aburre.