En la selección natural de las cosas nos hallamos. Sin espejos, sin reflejos. Pero ya hemos buscado y buscado. Impenetrable tierra hacia abajo y libertad imposible hacia arriba.
Aún así, me recuesto sobre los ríos y puedo vislumbrar los tres ojos del cielo, que consumen todo sin mas.
Me sumerjo en el aire y es posible distinguir los colores de las animas enterradas.
Y el hielo en esta casa se hace norar al no reflejar nada.
Esta casa sin tristeza, sin firmeza y sin alteza.
Esta casa abierta, pulida y con paredes invisibles. Hecha de un material sin recuerdos y sin destellos.
Esta casa desnuda y de piel transparente. Aquellas ventanas por las que ya las cosas fueron desechadas.
Una casa sin reflejos, entre cuyas paredes los sonidos no escuchan y no llaman.
Is someone listening?

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