No se si es que tenga que drogarme con Pink Floyd Nirvana o Manu Chao, de cualquier forma nopodria decidirme con cual. O quizas con estupidos programas de television que trabajan con las neuronas para despertar las neuronas... O tambien podria leer mil libros hasta quedar extasiada de pasión y admiración, y quizás eso despierte alguna clase de reacción química que genere inspiración.
Tampoco se si es la época del año, o la monotonía en la que me ahogo día a día. (De hecho si me ahogara sería un poco mas interesante, pero no, me recuesto sobre la puta monotonía y no hago una mierda).
O conseguir algún tipo de tristeza, que no consigo despertar en ninguna partícula de mi cuerpo.
Pense que por lo menos alguno de mis finales lastimaría un poco, pero todo termina y nada acaba... Después de todo, nunca vi acabar a algo que no existía.
En fin, parece que a fin de cuentas para poder ser un poco artista tenes que destrozarte un poco todos los días, así como antes hacías, no? Que triste, ya me conseguiré alguna aventurilla interesante por ahí. (Jo, como si fuera a ser posible. Me río.)
Que nos va a pasar ahora? Que más puede suceder? Renovar las ilusiones, para no desfallecer.
Y con tu piel dibujás, desdibujás mi aliento. Entre tus pies enredás mi tenura y desvanecés mis oídos con tus dedos. Así, tan fácil como te guardo entre mis pestañas y duermo dentro de tu ombligo, tan difícil va a desdoblarse mi cintura en el olvido.
martes, 27 de diciembre de 2011
viernes, 9 de diciembre de 2011
Ooooooooooh baby, when I pick up the phone, there´s still nobody home.
Sentía que ya nada me aturdía, ni me dejaba a ciegas.
Fue un poco como volver a la vida.
La vida, ese vaivén que no existe realmente. Que se alimenta de aquel elixir doloroso que brota de los labios en silencio.
Fue como volver a entrar en ese juego.
Ese juego en el que todos pierden, al girar la cara luego de recibir una cachetada. Lógico, luego de que los sensores tan mal ubicados estallan en mil espinas que colorean tu piel, nada puede ser mas hermoso que mirar hacia el otro lado. Y de eso uno se enamora, de algo mejor. O peor, depende de como se vea.
Volví a caer hasta el infinito, con esa alternación de escalofríos en distintas zonas del cuerpo.
Las peores zonas, lamentablemente. Esas zonas que están puestas de tal forma que te destruyen.
Pareció, por un instante, que habría menos espacio.
Pero era otra trampa del columpio, me hizo creer que se movía al fin. Pareció que no estaba tan oxidado, tan chirriante y roto. Pero fue solo un instante.
Pero no, no me enamoré del otro lado,
por el simple hecho de que no hubo cachetada.
Pero no, todavía escucho y veo perfectamente. Jajaja, una mierda.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)