Y con tu piel dibujás, desdibujás mi aliento. Entre tus pies enredás mi tenura y desvanecés mis oídos con tus dedos. Así, tan fácil como te guardo entre mis pestañas y duermo dentro de tu ombligo, tan difícil va a desdoblarse mi cintura en el olvido.
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ResponderEliminarTE QUIERO LINDA!, jajajaja, te quiero hanna, sos lo mejor y leí la mayoría y en esa mayoría de lo que pusiste en tu blog estoy de acerdo... Apesar de que si lo miro desde un sistema de referencia alejado al nuestro es una boludés. Pero aún así pienso igual, jajaja, TE QUIERO HANNA!
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