Y con tu piel dibujás, desdibujás mi aliento. Entre tus pies enredás mi tenura y desvanecés mis oídos con tus dedos. Así, tan fácil como te guardo entre mis pestañas y duermo dentro de tu ombligo, tan difícil va a desdoblarse mi cintura en el olvido.

miércoles, 14 de julio de 2010


Una realidad conformante.
Sobre una fría capa de hielo, que se derrite por dentro.
Envuelta, entre miles de colectividades.
Con una falsa sed,
de purificaciones enturbiantes.
Una centena de colores.
Maquinación de mortalidades.
Y una inmortalidad ausente,
que llama al orden,
sólo para gritar desgarradoramente todos los inoportunos.
Una desagradable caída en picada,
que podría terminar conmigo.
Torturadora!
Irremediable camino,
de falsedades demasiado sinceras.

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